Horizonte de vida, poemas

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Jorge Álvaro López Giraldo (foto) fue un profesor de colegios como el “María Auxiliadora” de Santuario y el “Pablo Sexto” de Dosquebradas, licenciado de la Universidad Tecnológica, y además,  gestor de múltiples actividades académicas y culturales que le permitieron a muchos estudiantes de sus instituciones educativas, ocupar destacados premios en eventos de carácter local, departamental y nacional.


A escondidas, luego de terminar sus jornadas laborales, en la intimidad de su alcoba, acompañado de libros, hojas para tomar apuntes, una tenue luz  y su pequeña máquina de escribir, se dedicaba a escribir poemas y reflexiones sobre sus experiencias educativas, la naturaleza, el amor y fundamentalmente, sobre su familia, que fueron sus principales referentes para atizar la inspiración y la reflexión en torno a las circunstancias importantes y triviales de la vida.


El sentimiento, su nobleza, su sencillez, su inteligencia, su amor por las letras y la lectura y la educación, fueron fuente inagotable de riqueza literaria, que le permitieron matizar en muchas alboradas, versos que radiografiaron ese inmenso horizonte de su vida.


Este libro es una pequeña selección de poemas que cautelosamente se seleccionaron para darle a conocer a sus amigos, seguidores, lectores, amantes de la poesía, y sobre todo a su hermosa familia, su visión sobre el amor que le debemos profesar a la naturaleza, a Dios y más que nada,  a los hijos, que son la razón de ser de nuestra existencia.

A una hija
Una hija es en esencia una bella flor,
 Es manantial luminoso de vida,
Es el trinar de sinsontes pregonando
La dulce melodía de la concepción.

Una hija es la expresión de la bondad de Dios,
Es la luz indulgente que asoma en el horizonte
Enterneciendo el corazón con su presencia,
Y cautivando la vida con la sutileza del amor.

Una hija llena los vacíos del alma,
Expresando los sentimientos más puros
Que brotan como rocío de calma.

Una hija teje sueños de un mundo mejor
Fraguando todo el sentimiento humano,
En el fruto más cristalino del amor.

Mujer
Crisol de luz de todas las estaciones
donde se fragua el néctar del amor.

Tu presencia ilumnina el horizonte de la vida
Surcando la marea cuando arrecia el oleaje.

Acompañas con amor un corazón afligido
Y navegas airosa de un mar de agravios.

Mujer, eres el perfume del jardín de mi vida
y rosa de los vientos de nuestro destino.

Oda a Santuario
Entre la bruma y el paisaje de la cordillera occidental
Tapizada de verdes campos de alfombra natural
Se divisa un pueblo como faro de luz coloquial adornado por laderas y colinas del cerro Tatamá.

Santuario de amores, recuerdos y esperanzas
Donde late el corazón de un pueblo
con raíces antioqueñas
Refulgente de naturaleza y arquitectura colonial
Forjada por campesinos y artesanos
con valores y sueños.

Sus calles son estelas de viejos caminos y recuerdos,
La plaza es una pintura de un paisaje en gestación
Donde los sentimientos se trenzan
con aroma de nostalgia,
De un pueblo que floreció por la riqueza
de su tierra y su corazón.

Estos sencillos y hermosos poemas son apenas una breve muestra de lo que su noble corazón quiso dejar como huella para seguirlo recordando.

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