Cantos de Maldoror, En el mundo


Miguel Álvarez de los Ríos

En el mundo han sido muchos los empeños de encontrar cantantes que se parezcan a otros, generalmente más famosos, aunque la mayoría muertos. Los programas en referencia, hoy en día televisados en horarios de primera, abundan en los Estado0s Unido, en México y en Buenos Aires. En esta última ciudad, algunas personas recuerdan que, con ocasión de la muerte trágica de Carlos Gardel, se quiso encontrar un sucesor, lo más semejante posible al enorme vocalista.

No fue posible, aunque surgieron cantores, tan excelentes como Hugo Del Carril. Es un esfuerzo vano dijo el grande escritor don Ricardo Rojas; es más fácil encontrar un sucesor de quien escribió “La Divina Comedia.” Las grandes obras no se hacen sino una vez cada cien años y una voz como la de Gardel no aparece en el mundo del arte popular sino cada siglo”.

En la última prueba efectuada en septiembre de 1935, brillaron algunos cantantes. Uno de ellos, de excelente calidad, fue Hugo Del Carril. Ancha y melodiosa voz, elegancia personal. Toda su personalidad parecía favorecerlo para acercarse al “Zorzal”, pero los millares de aficionados que hicieron las comparaciones encontraron diferencias insalvables entre ellos. Gardel seguirá -y sigue siendo único.


En Colombia, asistimos por estos días a un programa de televisión denominado “Yo me llamo”. No se busca a Gardel, ni a un bolerista también argentino como Leo Marini. Los organizadores del programa se conforman con Estrellas e Imitadores más modestos. Sin embargo, aunque así sea, ninguno de estos últimos ha marcado una huella que valga la pena reconocerla.

“Yo me llamo” tiene tantos adictos como críticos. Muchos de éstos las emprenden contra los jurados del programa, el argentino César Escola, la actriz colombiana Amparo Grisales y el cantante popular gomelo Pipe Bueno. Difícilmente los tres se ponen de acuerdo en sus veredictos. A la señora Grisales la acusan de grosera e imprudente con quienes intervienen y piden su cambio, pero la acusada parece atornillada al canal televisivo en que trabaja y es defendida incluso por quienes son defensores del televidente.

Ningún valor permanente y auténtico saldrá de “Yo me llamo”, dicen los críticos más tenaces del programa, que sigue, sin embargo, gastando parte del tiempo más precioso en la televisión colombiana.

  • pereira
  • risaralda
  • noticias
  • eje cafetero

  Continúa Leyendo




Powered by