Las aprendices más “pilas” de Colombia

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La capital del Atlántico fue escenario de una competencia denominada “Hackaton” (una especie de maratón de hackear) en el marco del SENAsoft, donde dos jóvenes risaraldenses se alzaron con los máximos honores. El evento consistía en superar un reto consistente en el desarrollo de una aplicación móvil para solucionar un problema específico planteado a las 26 parejas que estaban en competencia en representación de 15 regionales del Sena.


Se trata de Wendy Vanessa Mejía Agudelo y Ana María Jaramillo Ramírez, aprendices del programa de Análisis y Desarrollo de Sistemas de Información, quienes compitieron en la categoría Desarrollo de Aplicaciones Móviles, con la asistencia y el apoyo del instructor Carlos Andrés Jaramillo.
“El reto consistía en desarrollar un aplicación de geolocalización para ubicar cada uno  de los escenarios deportivos de Barranquilla y qué deportes se practicaban en cada uno de esos escenarios en donde hace poco se realizaron los Juegos Centroamericanos y del Caribe”, anota Ana María.

Pero la competencia no era nada fácil, dado que esa solución se debía construir, desarrollar y exponer en sólo dos días, según lo relata Wendy Vannesa: “en la primera jornada teníamos que hacer todo el diseño de la aplicación, en la segunda desarrollar la aplicación y al día siguiente el pitch para exponerle al empresario. Teníamos la opción de presentarlo en español o en inglés y el empesario decidió que fuera en inglés por parte de Ana María”.


La propia Ana María destaca que este hecho fue uno de los factores de triunfo en ese evento: “Al empresario y a todos los jurados del SENAsoft les agradó mucho la idea porque para nosotros como desarrolladores es muy importante tener conocimiento de ese idioma ya que la mayoría de nuestra información y nuestro trabajo viene de Estados Unidos en inglés”.


Las dos jóvenes recibirán como premio una estancia de una semana en el mes de noviembre en Ciudad de México durante la cual tendrán una enriquecedora inmersión en este mundo de la tecnología y la innovación, incluyendo la visita a las instalaciones de las empresas Microsoft y Oracle.

Sobre la utilidad del aplicativo que les permitió ganar esta importancia competencia, Wendy Vannessa explica que “Una empresa siempre va a tener un sistema de información y la mayoría de la gente tiene un celular a la mano, así que va a ser mucho más fácil acceder a lo que la empresa requiera por medio del celular, como agendar una cita, acceder a redes sociales, obtener la ubicación de algo”.


Y este concepto lo amplía Ana Marpia, al señalar que “la aplicación la querían off line, es decir que no tuviera acceso a internet, porque no todas las personas tiene datos y la mayoría sin prepagos. Ese fue uno de los factores importantes de la aplicación”.


Para ambas, por ahora lo importante es terminar su práctica, al cabo de la cual recibirán el título de Tecnólogas en Análisis y Desarrollo de Sistemas de Información, luego adelantar la carrera de Ingeniería de Sistemas, especializarse en la rama del desarrollo de aplicaciones móviles y crear una empresa.  “Nuestra meta es seguir con los estudios de ingeniería en sistemas y de ahí adquirir la experiencia suficiente para tener nuestra propia empresa. Vamos paso a paso, pero primero que todo ir adquiriendo todo el conocimiento y fortalecer las bases que necesitamo”, afirman.

 

Un motivo de orgullo

Para el instructor Carlos Andrés Jaramillo, quien acompañó y asesoró a estas dos jóvenes pilosas, es un orgullo este título dado que se trata de una de las competencias más importantes que realiza el Sena a nivel nacional, en donde Risaralda compitió en cinco categorías y logró imponerse en una de ellas.


“El instructor se encarga de motivar a los aprendices que ve más pilosos y mas comprometidos y disciplinados para meterse en las competencias”, explica Jaramillo, quien definió a Wendy Vannesa y Ana María como “muy dedicadas en la parte formativa y disciplinadas en el entrenamiento”.


Agregó que este año se utilizó una modalidad llamada Hackaton, consistente en que en un fin de semana alguien propone un reto, una necesidad o una problemática que se pueda solucionar por medio de la tecnología y durante ese fin de semana diferentes equipos  muestran la propuesta al jurado que eligie la que mejor le pareció.


“Las empresas propusieron el reto y los requerimientos y las 25 parejas debían presentar sus soluciones. Era una competencia a contrareloj un fin de semana”, precisó Jaramillo.

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