Control político a declaraciones de un concejal

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Al terminar la sesión donde la Secretaría de Cultura rindió informe de gestión, el debate en el Concejo de Pereira se centró en las declaraciones del concejal del Centro Democrático, César Gómez, quien el pasado martes en una radio local señaló que los pereiranos perdieron la credibilidad en la corporación y criticoó que varios de sus colegas nunca participan en las sesiones y allí se aprueban todos los proyectos.

“Desafortunadamente uno es una sola golondrina en el Concejo que se hace acompañar de dos o tres, de no ser así y de ser más golondrinas, las decisiones de ciudad serían más en beneficio de los pereiranos”, señaló Gómez en una emisora local.

También dijo que “hay concejales que se quedan en silencio durante todas las plenarias, son repetitivos, no debaten ni para bien ni para mal, uno no entiende cómo se aprueba, pero todo se aprueba, además porque con 10 de 19 pasan los proyectos porque hoy hay más de 10 que hacen mayoría”.

Indignados

Varios concejales mostraron su indignación por lo expresado por César Gómez. El primero en mostrar su malestar fue el concejal conservador Alejandro de La Cruz, quien señaló que las declaraciones de Gómez no fueron pertinentes. “Dijo que hay concejales que vienen aquí a contestar (llamado a lista) y cobran. Yo soy de esos concejales (que no habla), pero cobro porque gestiono y es un modelo que durante tres períodos me ha funcionado y no lo vengo a cambiar por lo que usted diga”, le dijo De La Cruz a Gómez.

Por su parte, Norbey Quiceno, concejal de la U, señaló que el control político no solo se hace en la corporación, también se hace en el terreno, indagando, buscando y reuniendo elementos para el debate y toma de decisiones. “Aquí a todos nos duele Pereira, una de nuestras funciones es acercar a la ciudadanía al Estado. Las declaraciones del concejal César Gómez no fueron afortunadas para el Concejo y sé que hay ambiente de precandidaturas pero no todo vale y es nuestra responsabilidad hacer quedar bien a la corporación”, argumentó Quiceno.

Más críticas

El presidente del Concejo, el liberal Maicol Lopera, dijo que no se puede caer en el juego de considerar que porque personas actúen diferente, estén actuando de manera ilegal o equivocada. 

“El Concejo está para aprobar los proyectos y gracias a la aprobación de los mismos en los que usted ha votado positivo, hoy Pereira está ocupando las mejores posiciones a nivel nacional; gracias a los proyectos de acuerdo que hemos votado positivo, hoy los estudiantes tienen alimentación, tienen las pólizas, tienen transporte, hoy las vías de Pereira están mucho mejor que en períodos anteriores, tenemos un Megacable, que a muchos no les guste, eso es respetable, pero gracias a la aprobación de estos buenos proyectos Pereira tiene unos buenos indicadores”, dijo Lopera.

Judith Giraldo, de Cambio Radical, también se pronunció y señaló que los comentarios de César Gómez afectan la institucionalidad. “Hay que respetar a los concejales, cada uno tiene su forma de trabajar, yo he visto a concejales en veredas hablando de casa en casa con la gente, a otros les gusta hacer las vueltas con la gente, a otros concejales los he visto celebrándole a la comunidad y haciendo actos con ellos e incluso los he visto desyerbando directamente con la comunidad”, dijo Giraldo.

Y Samir Palacio, concejal de la U, declaró que no se califica la labor de los concejales solo porque hablen más o menos en las sesiones. “Yo en todos los debates no puedo participar de la misma manera porque no conozco de todos los temas, así que la evaluación no se hace por lo que haga o diga en la plenaria, también se debe hacer por lo que se hace por fuera del Concejo”, dijo Palacio.

Tras la polémica

El concejal del Centro Democrático dijo tras terminarse la sesión, que se ratifica en lo dicho en el medio radial y señaló que a cada corporado que asiste a una sesión, dice presente y vota, se le pagan $406.000 y son 150 sesiones ordinarias al año y 40 extraordinarias que todos los años se cita a las mismas.

“Cualquier pereirano puede hacer las cuentas, son más de $6 millones al mes y más de $70 millones al año, de los que se deducen salud y pensión, así que no nos pueden pagar como a cualquier profesional con maestría en Pereira y simplemente llegar y no debatir los proyectos de ciudad”, dijo.

Y manifestó que eso le molestó a varios concejales pero se alegra “haber despertado a los mudos, haber despertado la opinión en el Concejo y que se hubiera generado un debate de una hora”.

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